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INFORME DE OBSERVACIÓN

Autor:  | Dezember 2013 | Artikel empfehlen

Elecciones generales 2013: con más frustraciones que aciertos

Con una marcada participación del electorado, en medio de un proceso relativamente pacífico y tranquilo, concluyó la jornada electoral en Honduras. Esas condiciones fueron, incluso, algunos de los calificativos de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la Misión de Observadores de la Unión Europea (UE) y de la delegación del Centro Carter, quienes concluyen que el escrutinio fue transparente y los resultados son confiables, destacando el entusiasmo con el que se desarrollaron los comicios.

El Centro de Estudio para la Democracia –CESPAD-, también reconoce estas características del proceso electoral recién pasado, pero este informe quiere advertir sobre hechos registrados por nuestros observadores que siembran dudas acerca de la transparencia del proceso y de los daños que ciertas prácticas observadas durante ese día pueden tener sobre el ejercicio de unas elecciones auténticamente democráticas y, aún, sobre la democracia procedimental y representativa actual.

Los principales puntos de atención recaen en la coyuntura específica de los comicios del 24 de noviembre, pero otros apuntan a los déficits estructurales y vicios históricos que siguen presentes, afectando el proceso y la institucionalidad electoral.

El informe que a continuación se presenta tiene como base los reportes que durante la jornada de observación electoral realizó la Plataforma Ciudadana de Jóvenes, organismo que se constituyó alrededor del proyecto Monitoreo de las Elecciones 2013: Ciudadanía Activa Ejerciendo Democracia, del CESPAD. Se trata del registro proveniente de 326 observadores nacionales e internacionales, diseminados en 154 mesas, 44 municipios y 17 departamentos, que aunque no tiene suficientes elementos para una significancia estadística, reflejan tendencias importantes que la sociedad, los partidos políticos y las entidades electorales deberían considerar.

A continuación detallamos los puntos clave de la observación electoral, indicativos de inconsistencia del proceso electoral:

ASPECTOS CRÍTICOS DURANTE LOS COMISIOS:

1.  Intimidación y hostigamiento a observadores nacionales e internacionales
La mayoría de nuestros observadores internacionales, y muchos observadores nacionales, como lo denunciamos en algunas notas de prensa en el transcurso del 24 de noviembre, sufrieron algún tipo de intimidación y aún violencia:

- Impedimento para el acceso al área de votación y al área de escrutinio
– Amenazas y hostigamiento, principalmente a los observadores nacionales e internacionales, al punto de obligarlos a abandonar sus puestos de observación.

2. Tráfico de credenciales y el control espurio de las mesas electorales
Este es un tema de denuncia histórico que se repitió una vez más en las elecciones 2013. Según el reporte de la Plataforma Ciudadana, en relación con este aspecto se destacó lo siguiente:

  • En un alto porcentaje de mesas, los partidos políticos no tenían representación real, ya que habían cedido o negociado su credencial a otros partidos, principalmente al partido nacional, según los reportes de nuestros observadores. En muchos casos, esto permitió que se tomase control de la mesa por una mayoría ilegal.
  • Producto de lo anterior, se impusieron los principales cargos de la estructura de la mesa (presidente, secretario y escrutador).
  • Con el control de la MER, en su gran mayoría por el partido de gobierno, resultó fácil la práctica de anulación de votos a las fuerzas políticas opositoras.
  • Desde nuestra plataforma de observación eso fue registrado en el 4% de las mesas. Además, en el 44% de mesas escrutadas se reportó que no fueron atendidas de forma justa y pronta reclamos y disputas relacionadas con el conteo de votos.
  • Este control también permitió que no hubiese un registro riguroso de los votantes, para verificar identidades y marcas de tinta. En el 14% de casos, nuestros observadores informaron que en las mesas no se revisó las manos de los electores para comprobar marcas de tinta. Incluso, en el 5% de mesas se permitió votar a personas que carecían de identidad o mostraban dedos manchados. De igual manera, se permitió que los votantes entraran a sufragar portando armas o celulares, lo cual fue registrado en el 20% de las mesas electorales bajo observación. En un 6% de casos, se reportó a personas que pretendieron votar con identidades de otros.
  • Como dato de apoyo, valdría considerar que los observadores reportaron que casi en el 28% de las mesas electorales se presentaron impugnaciones.
  • Esto se extendió a los centros de votación, de modo que el 14% de los observadores informaron que se negaron garantías y condiciones apropiadas para la presencia del público en el conteo de los votos, y un 31% informó que hubo defectos y problemas administrativos u organizativos en el conteo de votos.

3. Militarización del proceso y de los centros de votación
La presencia de militares antes y durante el proceso electoral fue la tónica de este proceso. Pero dicha presencia trascendió a los mismos centros, como en los siguientes casos:

  • En Tegucigalpa, en los centros de votación ubicados en la Escuela Once de Julio, de Nueva Suyapa y en la John F. Kennedy, en la colonia del mismo nombre, se produjo una intervención militar que obligó al cierre de dicho centro. Desconocemos si dicho cierre fue parcial o total, ya que nuestros observadores (internacionales), debieron abandonar el puesto de observación.
  • En el barrio Guanacaste, la intervención no produjo el cierre de los centros, pero los militares permanecieron en las instalaciones hasta el cierre del proceso.
  • En la Colonia Calpules, en el centro de votación Jardín de Niños “José Héctor Pavón”, la policía militar desarrolló un simulacro en las inmediaciones del centro, con fuerte despliegue armamentístico.
  • En el 5% de los centros de votación, nuestros observadores reportaron que hubo detenciones de votantes por parte de la Policía o las Fuerzas Armadas.

4.  Adulteración de actas
La poca disposición de observadores oficiales (TSE sólo autorizó a 114 de nuestros observadores nacionales y 112 internacionales) nos impidió tener una cobertura mayor, pero de acuerdo a nuestro centro de información, los siguientes datos muestran señales de preocupación en el registro y transmisión de datos:

  • En el 10% de las mesas electorales observadas se presentaron casos en los que se denunció que las actas que pretendieron ser transmitidas no correspondían con las actas originales que fueron levantadas y firmadas en la MER de procedencia.
  • Hubo problemas técnicos en la transmisión de datos en el 28% de los centros de votación observados, muchos de los cuales se vieron imposibilitados de usar el escáner.
  • Al cierre del proceso en los centros de votación, el 11% de las observaciones mostraban que no se había enviado el acta de cierre en sobre sellado al Tribunal Supremo Electoral.

5. Propaganda y clientelismo en los centros de votación
Aunque la Ley Electoral prohibía el uso de propaganda política en menos de 50 metros del área de votación, se presentaron situaciones que disfrazaron una abierta propaganda. Nuestros observadores informaron sobre activistas del partido de gobierno abasteciendo de la alimentación de los miembros de las MER y proveyendo alimentos y dinero al electorado, en áreas no visibles al público en los mismos centros de votación.

ASPECTOS ESTRUCTURALES QUE MARCARON EL PROCESO ELCTORAL:
Como era de esperar, los comicios del domingo recién pasado no pudieron dejar de ser afectados, y aun determinados por aspectos estructurales que marcan la fragilidad de la institucionalidad y la vulnerabilidad de la Ley Electoral:

6. La depuración del Censo Electoral continúa siendo un sueño incumplido. Como lo denunció CESPAD en las postrimerías del proceso electoral, el actual censo y el consiguiente padrón electoral registra innumerables personas fallecidas. Solo en 8 municipios la Plataforma Ciudadana de Jóvenes registró 310 casos, en un muestreo que no fue sistemático ni extensivo. Al mismo tiempo, muchos ciudadanos que pretendieron votar aparecían registrados como fallecido (en poder de CESPAD unos 44 casos, que se ampliaron en el transcurso de la observación). ¿Qué garantía tiene, entonces, el proceso electoral si su principal instrumento, el padrón electoral, es inconsistente y anómalo?

7.  La politización de los entes electorales. Las renovadas denuncias contra el TSE reavivan un mal endémico en estos organismos: la identidad partidaria de los magistrados. Este “pecado original” del TSE, que se refleja en su baja credibilidad ante la ciudadanía, es también extensivo al RNP. Las inconsistencias en el censo y la vulnerabilidad de la identidad única son evidencia de que pese a su modernización, el RNP continúa adoleciendo de deficiencias administrativas graves, derivadas del tráfico de influencias y del clientelismo político en su seno.

8. La pervivencia artificial de partidos políticos que no cuentan con respaldo ciudadano. La actual ley permite que partidos políticos con bajo caudal electoral tengan presencia institucional en los espacios electorales, pero esto significa no sólo un costo financiero alto para el proceso, sino el trasiego de actas y la manipulación de las decisiones en las instancias electorales. Contrario a lo que señaló la OEA, la presencia de diferentes fuerzas políticas no significó un fortalecimiento del juego electoral sino su manipulación, como lo señalamos en el acápite anterior. Muchos de esos partidos no contaban con miembros suficientes para tener representación en las 16 mil mesas y el registro de votos del TSE hasta hoy muestra que su cuota de votantes será netamente inferior a las mesas que debían cubrir.

9.  La inexistencia de una identidad única. La actual cédula de identificación ciudadana posibilita que un votante pueda hacerlo varias veces, si dispone de las ocasiones. Esto se debe, entre otras cosas, a que la fotografía no está actualizada y los registros electorales no captan la huella dactilar, como en los modernos sistemas de voto electrónico. ¿Cómo evitar que los emigrantes o los difuntos “habilitados” puedan ser suplantados y alguien sufrague a su nombre? En el actual sistema electoral eso no puede ser evitado bajo ningún medio, como lo revelaron las constantes denuncias del pasado domingo. Y sobre todo, no puede evitarse porque en el RNP, aún ahora, las identidades se emiten como billetes de lotería.

10. La incapacidad para constatar la procedencia del financiamiento a los partidos políticos. Como lo denunciara la misión de la Unión Europea, los partidos políticos han hecho un despliegue abusivo de propaganda que revela cuantiosos recursos. Sin embargo, sus informes al TSE no reflejan en absoluto dicho financiamiento. El TSE, por su parte, no cuente con las facultades y capacidades para constatarlo.

11.  La desigual campaña electoral. Sustentada en aquellos fondos injustificados y otros que no se registran, pese a provenir de sectores pudientes, la campaña electoral resulta insultantemente a favor de los partidos con mayor respaldo económico. Esto viola un principio básico de la Ley Electoral: la equidad y la igualdad, entre otros.

12. La parcialidad manifiesta de los medios masivos de comunicación. Ningún ciudadano pasa desapercibido el hecho de que los grandes medios radiales, televisivos y escritos tienen un sesgo marcado a favor de los partidos históricos. No sólo se trata de la pauta publicitaria —el partido nacional rebasó casi en un 700% los espacios publicitarios de partidos con menor financiamiento, según investigaciones preliminares— sino también de la intencionalidad en las noticias y comentarios, en la cobertura noticiosa y en la orientación ideológica de la programación.

RECOMENDACIONES
La crítica situación post electoral, donde el corolario es que tres candidatos se declaran presidentes electos, exige que se realicen acciones inmediatas y mediatas para garantizar la transparencia del sistema electoral y generar tranquilidad al pueblo hondureño.
Ante ello, recomendamos:

De manera inmediata:
1. Conteo de las actas, para verificar la consistencia entre las actas levantadas en las mesas y las que fueron registradas en el SIEDE.
2. Conteo particular de las urnas que, debido las denuncias, hayan sido adulteradas y el registro ha seleccionado para auditoría.
3. La publicación inmediata de las mesas electorales que por motivos de infraestructura o fallas técnicas no utilizaron el sistema de transmisión mediante escáneres, es decir, que no están incorporadas en el SIEDE
4. Mientras los anteriores puntos no se hayan cumplido, y no se hubiese verificado la fidelidad de los resultados actuales, el TSE debe abstenga de declarar oficialmente un ganador.
5. Sería saludable que la OEA y UE respalden a las organizaciones sociales que piden un nuevo conteo de votos y se sumen a las exigencias del mismo.

De manera mediata:
1. La institucionalidad electoral y la fiscalía de delitos electorales deben instituir que todo reclamo desde la ciudadanía y desde los partidos políticos tiene que ser inmediatamente esclarecido. Esto no sólo por principio democrático, sino porque la impunidad no puede seguir campeando en el espacio electoral.
2. El Censo Electoral debe ser sometido a una inmediata depuración. Para ello es necesario que antes se realice una depuración de todos los fallecidos, en una acción administrativa que solo puede ser realizada desde los registros locales y municipales. Al mismo tiempo, es indispensable habilitar a cuanto ciudadano ha sido desplazado de su identidad por errores administrativos. En este caso es necesario una amplia divulgación del censo de inhabilitados para que la ciudadanía pueda verificar su status respecto al mismo.
3. La reforma a la Ley Electoral es una tarea inmediata y urgente. Los puntos más álgidos de atención son:
a) La eliminación inmediata de los cargos actuales de magistrados y, en su lugar, hacer de este un cargo elegible, con selección ciudadana fuera de la influencia del Congreso Nacional.
b) La ciudadanización de los tribunales departamentales y municipales y de las mesas y distritos electorales. Es decir, alejar a los partidos políticos de la organización y gestión de estas instancias electorales, y en su lugar elegir a ciudadanos nombrados por instancias electorales independientes.
c) Blindar la Ley electoral de modo que se eliminen las posibilidades para que partidos políticos sin respaldo popular suficiente tengan representatividad en los organismos electorales
d) Someter al Registro Nacional de las Personas (RNP) a una urgente reestructuración y, sobre todo, a una revisión de la idoneidad de su personal.

Tegucigalpa, M.D.C. 28 de noviembre de 2013.


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